lunes, diciembre 03, 2007

Va por aquí…








DANCING BAREFOOT - Patti Smith (y no U2...)

she is benediction
she is addicted to thee
she is the root connection
she is connecting with he

here I go and I don't know why
I fell so ceaselessly
could it be he's taking over me...

I'm dancing barefoot
heading for a spin
some strange music draws me in
makes me come on like some heroin/e

she is sublimation
she is the essence of thee
she is concentrating on
he, who is chosen by she

here I go



Foto 1: Ferdinando Scianna ITALY. Milan. "Nana dancing" 1998.
Foto 2: Inge Morath © The Inge Morath Foundation USA. Nevada. Reno. 1960. "The Misfits." Marilyn Monroe.

Rendijas


Y vuelta a empezar. Se había prometido que la cabeza nunca le adelantaría, y volvía a no poder cumplir las promesas que se había hecho no hacía demasiado tiempo. Inevitable. Sin sentido. Pero ahí estaban los fantasmas de nuevo. Ella ni siquiera había llegado, pero él ya se preparaba para dejarla. Su cabeza había vuelto a tomar el control. De hecho llamarle cabeza era demasiado. En el fondo eran sus miedos, los que volvían a tomar la delantera. Miedo a sus propios sentimientos, miedo a su vulnerabilidad. Por más que intentaba no adelantarse a los acontecimientos, él mismo los provocaba. Jugaba entre la parálisis y la provocación. Provocaba aquello que intentaba evitar. Para no llegar a una hipotética situación de dolor, rechazaba cualquier aproximación. Y al mismo tiempo, le reprochaba a ella que no hiciera ningún esfuerzo por acercarse más... qué contradicción. Reclamaba a los demás lo que él era incapaz de asumir. No sentir, asepsia... objetivo a cumplir, objetivo repudiado al mismo tiempo. Si no sientes, nada te afecta. Pero si no sientes, nada tiene sentido. Y por no sufrir, sufriendo de antemano... Reconocía su propia estupidez, pero una cosa es reconocerla, y otra actuar consecuentemente. Y mientras, el tiempo seguía escapándose. Y mientras, se moría por ser como quería ser. Y mientras, seguían ganando el miedo y los fantasmas. ¿Sería por fin ella quién les pondría riendas?

Foto: The ghost on the wall. (c) Ferdinando Scianna/Magnum Photos