jueves, enero 03, 2008

६ perlas




Tengo un collar de 6 perlas. Es un collar precioso, que me sirve para alzar mi cuello cuando pesa demasiado, y para ver más allá. El hilo de plata que une las 6 perlas de mi collar hace que todas y cada una de ellas brille más en su conjunto. Mis perlas no son blancas, ni son negras, son grises, como las almas de todos. Pero también son únicas. Son bellas y redonditas, como deben ser las perlas.

Mis perlas guardan un mundo mágico en su interior, y cuando hablan entre ellas, se escuchan unas risas deliciosas que hacen que mi cuello se estremezca. Y se pueden oír secretos y sueños, ilusiones y miradas, recuerdos y retazos, experiencias y vivencias.

A veces mis perlas, por esas cosas de la vida, se encierran en un caparazón pequeño de cristal, y pierden su brillo. Y contagian su miedo. Y sus decepciones. Y su desazón. Pero para eso hice mi collar con 6 perlas, para que en esos momentos, las demás perlas se muevan suavemente por el hilo de plata, estrechen el círculo y abracen a la perla-ostra. Y así, vuelvan todas a brillar.

Para mis 6 perlas. Un achuchón.