Sí, por fin llegó, es él. Es Bruce Springsteen. Intento no ser brasas (como dice mi amiga Moli) con el tema Springsteen, pero a veces me cuesta. Había pensado copiar íntegramente el capítulo del libro de Nick Hornby "31 songs" sobre esta canción, porque yo nunca expresaré nada mejor que Hornby, pero quiero decir algunas cosas más sobre Springsteen de las que Hornby no habla, así que haré un mix, con permiso.
No podría concebir mi vida sin Bruce Springsteen. Ha estado presente a lo largo de demasiados años como para obviarlo, y me ha provocado algunas de las sensaciones más excitantes (en el buen y en el otro sentido) de mi vida. No nos equivoquemos, voy a dejarlo claro: a mí Springsteen, no me pone. No me gusta a nivel fan-histérica-quiero-tener-un-hijo-tuyo. No. Me gusta por muchas más cosas que ésas.No soy ciega por el hecho de que me guste, y sigo teniendo criterio, y es cierto que ha hecho algún que otro truñarro de disco, y puedo entender las razones por las que a otra gente no les gusta. Pero me da absolutamente igual. Un tío capaz de expresar cómo me siento yo a veces con sencillez, con ritmo, con buen humor, sin pedantería ni artificios extraños, merece todo mi respeto.
Y me gusta porque no es snob, no tiene pose, porque le han criticado hasta la saciedad por tener éxito, por llenar estadios, porque ha sabido evolucionar bastante dignamente y PORQUE ME DA LA GANA. A veces, sólo algunas cosas, no necesitan explicación. SON, y eso no es poco. Para mí Springsteen es como un hermano, como un colega, como el mejor amigo... algo así, para entendernos. Me gusta muchísimo su música y sus letras y aún así soy capaz de aceptar ciertas críticas, aunque, también como Hornby, no otras ("Puedo comprender porqué tanta gente encuentra a Springsteen histriónico y grandilocuente (pero no por qué lo encuentran machista o patriotero o tonto: este tipo de juicios ignorantes ha atormentado a Springsteen durante la mayor parte de su carrera, y provienen de unos listos que en realidad son mucho más tontos de lo que él ha sido jamás").
No soy americana, nunca he trabajado en una fábrica en Nueva Jersey, no tengo hermanas que se quedan preñadas jovencísimas y engendran joyas como "The River", no tengo coche (y mucho menos un Cadillac o un descapotable, es más, creo que ni me acuerdo de conducir) y la política de EEUU la he vivido (o sufrido) desde el exterior. Y aún así, me reconozco en las letras de Bruce Springsteen. O, como mínimo, me hace entenderlas y empatizar con ellas.
Dice Nick: "Recuerdo estar escuchando esta canción en 1975 y que me encantaba; recuerdo estar escuchando esta canción y que me encantaba casi lo mismo hace muy poco, hace unos pocos meses. (Y sí, estaba en un coche, aunque probablemente no iba conduciendo y seguro que no conducía por ninguna autopista de peaje ni carretera ni autovía y el viento no me alborotaba el cabello porque no tengo ni un descapotable ni cabellos. No es esa versión de Springsteen). Así que llevo ya un cuarto de siglo adorando esta canción, y la he oído más que ninguna otra, con la posible excepción de… ¿A quién quiero engañar? No hay otras aspirantes.Verán, lo que iba a hacer era suavizar un poco el golpe, meter alguna cosa negra y/o cool, probablemente “Let’s Get It On”, que considero que es el mejor disco de pop que se ha hecho nunca, y que entraría sin problemas en mi lista de 20 canciones más oídas, pero no el número 2. El numero 2 –y ahora intento ser sincero– probablemente sería “(White Man) In Hammersmith Palais” de The Clash, pero iría mucho, mucho más atrás. Digamos que he puesto “Thunder Road” 1.500 veces (exactamente algo más de una vez por semana durante 25 años, eso me suena más o menos correcto, si tenemos en cuenta las repeticiones del primer par de años); “(White Man) In Hammersmith Palais” se habrá apuntado como mucho unas quinientas audiciones. En otras palabras, que no hay verdadera competencia.
Me resulta extraño que “Thunder Road” haya sobrevivido mientras que otras muchas canciones que podrían considerarse mejores –“Maggie May” “Hey Jude”, “God Save The Queen”, “Stir It Up”, “So Tired Of Being Alone”, “You’re A Big Girl Now”– me resultan menos convincentes según voy envejeciendo. No es que no pueda ver los fallos: “Thunder Road” es recargada, tanto la letra (como señalaba Prefab Sprout, en la vida hay más cosas que coches y chicas, y no hay duda de que cuando escribes canciones sobre la redención hay que huir de la palabra “redención” como de la peste) como la música…, después de todo, estos cuatro minutos y tres cuartos proporcionaron a Jim Steinman y a Meatloaf toda una carrera. También es resabiada de una manera que no lo es el propio Springsteen, y si en 1975 el romanticismo maldito no era una cursilada, actualmente sin duda lo es."
Bueno, pues creo que le gano en número de veces que he escuchado esta canción. Porque hubo una época donde era capaz de escucharla unas 50 veces por semana, y aunque empezé a escucharla más tarde de 1975 (probablemente sobre 1986) creo que, más o menos, estamos a la par. Born to Run está más o menos en igualdad de condiciones. Y curiosamente, también me gusta mucho Marvin Gaye, y de los Clash ni hablar, estarán por aquí en breve, o sea que ya comentaremos sobre ellos...
A Nick Hornby la canción le gusta sobretodo porque habla de las aspiraciones artísticas de Bruce (en la música en su caso y en la literatura en el de Hornby) y se siente identificado con ellas. Pero mis aspiraciones artísticas fueron reemplazadas por otras en el momento en que decidí que no iba a estudiar Bellas Artes sino otra carrera, con lo cual mi camino iba a ser otro (aún no sé demasiado bien exactamente cual, hay que joderse...). Sin embargo, aún no compartiendo ese punto de vista, también me emociona la canción, soy capaz de comprender perfectamente las ilusiones del protagonista de la letra, de identificarme con sus aspiraciones y sobretodo con su energía.
Y también veo que es una canción recargada, y que seguramente hay otras mejores. Pero la gracia es ésa, que tanto a él como a mí, después de tantos años, nos sigue enganchando. Algo tendrá, ¿no? Al menos algo que nos funciona a nosotros. La he oído muchísimas veces en directo, he oído mil versiones diferentes (acústica, unplugged, rockera...) y todas me gustan por un motivo u otro, todas me enganchan. Todas, hablan de mí. A pesar de que no tienen nada que ver conmigo. Para mí, eso es suficiente.
Y a nivel más frívolo ya os decía, no me gusta Springsteen en general, ni mucho menos sólo esta canción, porque lo encuentre un sex-symbol (aunque tiene el culo en tejanos más fotogénico de la historia) ni porque esté secretamente enamorada de él. Pero tiene algo que creo que sí que me ha marcado, el otro día justo lo comentaba con una amiga. Tiene unos dientes que me encantan. Una sonrisa magnífica que me atrae. Sus dientes no son perfectos, ni mucho menos, y son sólo sus dientes (su mandíbula es más bien austrolopitecaliana ¿se escribirá así esto?) lo que me gusta, no su cara en general. Y creo que, juzgando este hecho de manera tonta y divertida, muchas de las personas con las que me he relacionado, tenía unos dientes "diferentes". Curiosos, especiales... como si yo tuviera una fijación especial con los dientes sin ser plenamente consciente de ello. Y acabo de culpar de este rasgo a Springsteen por todo el morro. Pero me gustó la conexión al pensarlo, así que de momento la voy a dejar así. De hecho, estoy pensando en una persona muy importante en mi vida que, visto así, sus dientes son francamente parecidos a los de Bruce... bueno, esto empieza a ser carne de psicoanalista, y yo lo que quería era hablar de música y de emociones.
Por si esto fuera poco, Bruce Springsteen es de lo mejor que he visto nunca en concierto, y he visto a bastante gente... la energía, la diversión, el amor por lo que hace que es capaz de transmitir Bruce está a la altura de muy pocos. Nadie debería perderse un show de los buenos de Bruce. Es una de las cosas que hacen que la vida valga la pena. (Estoy empezando a ser brasas, lo noto, voy a dejarlo aquí...)
Así que, sin más, aquí viene Thunder Road (la versión acústica y la versión del disco), y de regalo, el mejor culo fotogénico de la historia :) (bueno, alguno de Mapplethorpe tampoco está nada mal, que se lo pregunten a los Scissor Sisters...)
En el disco:
Acústica:
Ecce homo:

8 comentaris:
Yo soy muy brasas pero tengo criterio. Ha hecho auténticos truños.
Lo que siempre digo es que es imposible que le veas en directo y no te guste. Es imposible.
Y para mí, ningún otro músico en directo me llega como él. Y luego hay otra cosa que leí hace mil años, cuando te aprendes una canción de Bruce..jamás la olvidas. Por aquel entonces pensé que eso era una chorrada, pero es verdad. No se te olvida la letra, ni los acordes...nada..incluso a mí que tengo un oido enfrente del otro.
Ah y otra cosa..no puedo ver tu wish list. Si pincho me deniega el acceso...
Prueba ahora, creo que lo he arreglado :)
ya funciona :)
Ahí está él, ya tardabas! muá.
Ahora que Molinos nos ha presentado debidamente, te diré que Bruce empezó a crecer cuando yo empecé a desengancharme de la música: cuando perdí la capacidad de oír música (oírla de verdes) y al mismo tiempo leer (leer de verdad).
Pero hay una canción de él que me persigue y me llena de nostalgia, y es The River.
Encantada, Nán :)
De verdes? ahí me he perdido...
¡errata! "de verdad"
ah! Vale :)))))
Publica un comentari