Y está tan solo que se alimenta de su propia fuerza. Y crece, aunque se le desdibujan los límites. Crecen y menguan por igual, relativizando y creando nuevas formas. Se nutre del gris, el que le cuesta ver pero se obliga. Y se va haciendo grande, enorme, tanto que a veces se da miedo a sí mismo. Pero entonces se mira desde lejos, y se ve un poco más bello. Y sigue caminando. Sin destino.
5 comentaris:
De un poemilla mío que algo se parece a esto:
Estaba el doliente contemplándose en el viento, tan grande,
cuando cayó en la cuenta de que hacía frente a un problema de escala.
Creceré, se dijo, hasta que el dolor recupere su insignificancia.
Muy grande la última línea :)
Bruf, si que da miedo, pero mola! ;)
Y la última linea de NáN tela… imposible no crecer eternamente?
¿Kiti pasa, Kityy Wu?
¿Por qué no escribes tçu?
La primavera, que me confunde :)
A ver si mañana me animo...
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