Esta canción me da buen rollo. Este es el principal motivo que esté en la lista, y porque tengo muy buen recuerdo del concierto que los King of Convenience dieron en el FIB en 2005. Son dos tipos noruegos con aspecto de ser muy poquita cosa y que hacen música basada en guitarras acústicas principalmente. Tienen un punto naïf, desgarbado, inocente, como si todo les saliese por casualidad. En ese concierto del que os hablo estaban como un poco acongojados al principio, y parecía que el escenario les quedaba grande, tanto espacio para dos personas con una guitarrita... sin embargo, quizá por su falta de pretensiones, por su absoluta naturalidad, por el desparpajo y el buen rollo que transmitían, el concierto fue un éxito. Yo, al menos, lo pasé genial.
Recuerdo que no teníamos previsto ir a verlos tocar (como siempre en el FIB hay 14 conciertos que quieres ver a la vez), pero no sé por qué razón, acabamos en la carpa donde actuaban. Al principio no había demasiada gente, menos de la mitad llena. Empezaron a tocar y la cosa fue in crescendo. Transmitían esa energía especial que tiene la gente que disfruta de lo que hace y que hace que te contagien su entusiasmo. La música de los Kings of Convenience no es especialmente animada (quizá este tema y Misread sean lo más movidito), pero poco a poco, la gente se fue animando, empezamos a corear las canciones, y se creó un buen clima estupendo que hacía que toda la gente que pasaba cerca de la carpa, aunque fuera de camino a ver otro concierto, acabara sumándose al show. Recuerdo girarme y ver la carpa absolutamente llena de repente, y la mayoría de gente bailando de manera ridícula (ver al cantante en el vídeo) y con una enorme sonrisa. Comunión total. Todos los conciertos deberían transmitir ese buenrollismo. Con él os dejo.
El videoclip:
El concierto de 2005 en Benicàssim:
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